Accidentalidad laboral en Colombia 2026
cifras y sectores que deben estar en el radar de las empresas


Nota: Acrovance orienta y coordina servicios de capacitación y medicina ocupacional con entidades aliadas habilitadas. Este contenido es de carácter informativo.
Hablar de accidentalidad laboral en Colombia suele llevarnos directamente a una cifra: cuántos accidentes ocurrieron durante un periodo determinado. Sin embargo, mirar únicamente ese indicador puede ocultar parte de la realidad.
Los datos correspondientes al primer semestre de 2026 muestran precisamente esa contradicción. Entre enero y junio se registraron 261.580 accidentes de trabajo, una reducción del 1,3 % frente al mismo periodo de 2025. Pero, al mismo tiempo, se contabilizaron 239 muertes asociadas al trabajo, un aumento del 12,7 %. También se calificaron 5.312 enfermedades laborales, 2,2 % más que un año atrás. Caracol Radio
Las cifras provienen del análisis del Observatorio de Seguridad y Salud en el Trabajo del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) con información del Sistema General de Riesgos Laborales. El registro más reciente puede consultarse en el observatorio del CCS, donde aparece el informe correspondiente al primer semestre de 2026. Consejo Colombiano de Seguridad
Más que presentar un listado de estadísticas, vale la pena preguntarse qué están diciendo realmente estos datos sobre la seguridad de los trabajadores y sobre las decisiones que deberían estar tomando las empresas.
¿Qué muestran las cifras de accidentalidad laboral en Colombia en 2026?
Durante los primeros seis meses del año ocurrieron 261.580 accidentes de trabajo, equivalentes a un promedio de 1.445 accidentes diarios.
La tasa semestral fue de 1,89 accidentes por cada 100 trabajadores, también 1,3 % inferior a la registrada durante el primer semestre de 2025. En términos absolutos, el CCS estima que esto representa aproximadamente 20 accidentes menos cada día frente al mismo periodo del año anterior. Caracol Radio
A primera vista, la reducción podría interpretarse como una señal favorable. Y efectivamente supone una disminución en el número de accidentes reportados. Pero sería un error concluir a partir de este único indicador que la situación general de seguridad laboral mejoró en todos los frentes.
La mortalidad cuenta una historia diferente.
Durante el mismo periodo fallecieron 239 trabajadores por causas asociadas al trabajo. La tasa semestral pasó de 1,59 a 1,72 muertes por cada 100.000 trabajadores, y el número de fallecimientos aumentó 12,7 % frente al primer semestre de 2025. Caracol Radio
En promedio, esto equivale a nueve trabajadores fallecidos cada semana, aproximadamente uno cada 18 horas.
Ese contraste —menos accidentes, pero más muertes— es probablemente uno de los datos que más debería llamar la atención de quienes gestionan la Seguridad y Salud en el Trabajo.
La accidentalidad no se distribuye de la misma manera entre los sectores
Una de las conclusiones más útiles del informe es que el riesgo laboral no se comporta de la misma manera en todas las actividades económicas.
En cuanto a la tasa de accidentalidad, agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca ocuparon el primer lugar, con 5,25 accidentes por cada 100 trabajadores. La cifra es 2,7 veces superior al promedio nacional.
Después aparecen:
Distribución y tratamiento de agua: 4,47 accidentes por cada 100 trabajadores.
Explotación de minas y canteras: 3,59.
Industrias manufactureras: 3,08.
Alojamiento y servicios de comida: 2,81. Caracol Radio
Estas cifras muestran algo que a veces se pierde cuando se habla de “sectores de alto riesgo”: la accidentalidad también puede presentar tasas elevadas en actividades que no siempre son percibidas por las empresas como las más peligrosas.
Una cosa es la tasa y otra el número de accidentes
También resulta importante diferenciar entre tasa de accidentalidad y cantidad total de accidentes.
Las industrias manufactureras registraron el mayor número de accidentes durante el semestre, con 43.759 casos, equivalentes al 16,7 % del total nacional.
Les siguieron:
Comercio al por mayor y al por menor: 30.338 accidentes.
Actividades de servicios administrativos y de apoyo: 30.168.
Construcción: 25.887.
Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca: 25.841. Caracol Radio
La diferencia es relevante para una empresa.
Un sector puede presentar una tasa relativamente alta debido a su nivel de exposición, mientras que otro puede concentrar un número mayor de accidentes simplemente por tener una población trabajadora mucho más amplia.
Por eso, cuando una organización compara sus indicadores con los del país, debería mirar ambos datos y no quedarse únicamente con el número bruto de accidentes.
La mortalidad laboral presenta un panorama diferente
Si la accidentalidad tiene como principal referente a la agricultura, la mortalidad laboral está encabezada por otro sector.
La explotación de minas y canteras registró durante el primer semestre de 2026 una tasa de 26,34 muertes por cada 100.000 trabajadores, aproximadamente 15 veces la tasa nacional.
Además, concentró 47 fallecimientos, equivalentes al 19,7 % de todas las muertes laborales registradas en el país durante el periodo. Frente al primer semestre de 2025, los fallecimientos en este sector aumentaron 46,9 %. Caracol Radio
El segundo lugar por tasa correspondió a transporte y almacenamiento, con 4,33 muertes por cada 100.000 trabajadores y 34 fallecimientos.
Después aparecen:
Distribución y tratamiento de agua: 4,03.
Actividades artísticas, de entretenimiento y recreación: 2,91.
Construcción: 2,62. Caracol Radio
La construcción, por ejemplo, registró 28 muertes durante el semestre. Esto ayuda a entender por qué la gestión de riesgos asociados a actividades como el trabajo en alturas no debería reducirse al cumplimiento documental o a la entrega de elementos de protección.
¿Y qué está pasando con las enfermedades laborales?
Los accidentes son solamente una parte de la siniestralidad.
Durante el primer semestre de 2026 se calificaron 5.312 enfermedades de origen laboral, alrededor de 29 casos diarios. El número aumentó 2,2 % frente al mismo periodo de 2025.
Curiosamente, aunque aumentó el número de casos, la tasa semestral pasó de 38,96 a 38,31 casos por cada 100.000 trabajadores, debido también al crecimiento de la población afiliada al sistema. Caracol Radio
Por sectores, la mayor tasa correspondió nuevamente a minería, con 132,82 enfermedades por cada 100.000 trabajadores, seguida por:
Agricultura: 113,20.
Industrias manufactureras: 75,49.
Distribución y tratamiento de agua: 70,86.
Atención de la salud humana y asistencia social: 57,32. Caracol Radio
En términos de número de casos, las industrias manufactureras encabezaron el registro con 1.071 enfermedades laborales calificadas, seguidas por agricultura, con 557, y las actividades de atención de la salud humana y asistencia social, con 488. Caracol Radio
Esto recuerda algo fundamental: una estrategia de SST no puede concentrarse exclusivamente en accidentes visibles. La exposición prolongada a factores físicos, químicos, ergonómicos, biológicos o psicosociales también puede terminar afectando la salud del trabajador.
Un dato que cambia la lectura de las cifras
Durante el primer semestre de 2026 también aumentó la población cubierta por el Sistema General de Riesgos Laborales.
El número de trabajadores afiliados pasó de 13.345.403 a 13.864.392, un crecimiento del 3,9 %. Las empresas vinculadas llegaron a 1.376.972, con un crecimiento del 9,4 %. Caracol Radio
Este dato es importante porque las tasas permiten comparar periodos teniendo en cuenta el tamaño de la población expuesta.
Por eso no basta con decir que hubo “261.580 accidentes”. La interpretación debe considerar cuántas personas estaban cubiertas por el sistema y cómo evolucionó esa población.
La seguridad laboral se analiza mejor cuando se observan simultáneamente casos, tasas, sectores, población expuesta y evolución frente a periodos anteriores.
¿Qué deberían hacer las empresas con esta información?
Las estadísticas nacionales no sustituyen la evaluación de riesgos de una empresa concreta. Sin embargo, sí pueden servir como una señal para revisar dónde están concentrados determinados riesgos y si las medidas preventivas realmente corresponden a las actividades desarrolladas.
Una empresa debería preguntarse, por ejemplo:
¿Las capacitaciones que estamos realizando corresponden a los riesgos reales de nuestros trabajadores?
¿Nuestros trabajadores reciben entrenamiento práctico o solamente información teórica?
¿Estamos revisando periódicamente los procedimientos de trabajo?
¿Los equipos de protección están siendo inspeccionados y utilizados correctamente?
¿Tenemos protocolos para responder ante una emergencia?
¿El personal sabe qué hacer frente a una situación crítica?
¿Estamos haciendo seguimiento a los incidentes y casi accidentes, incluso cuando no generan una lesión?
Estas preguntas adquieren especial importancia en actividades como construcción, transporte, agricultura, manufactura, minería y servicios operativos, donde los datos de 2026 muestran diferentes niveles de exposición y siniestralidad.
La capacitación no puede convertirse en un trámite
Uno de los riesgos de analizar la seguridad laboral únicamente desde el punto de vista documental es terminar reduciendo la prevención a una carpeta llena de certificados.
Un trabajador puede haber recibido capacitación y, aun así, necesitar actualización cuando cambian sus funciones, los equipos, los procedimientos o las condiciones de trabajo.
Lo mismo ocurre con los entrenamientos relacionados con trabajo en alturas, espacios confinados, manejo de equipos, emergencias o seguridad vial.
La pregunta empresarial no debería ser únicamente:
“¿Tenemos el certificado?”
También debería ser:
“¿Nuestro trabajador sabe ejecutar la tarea de forma segura bajo las condiciones reales de nuestra operación?”
Esa diferencia entre cumplimiento documental y capacidad operativa es fundamental para construir una verdadera cultura de prevención.
¿Qué nos dejan las cifras de accidentalidad laboral de 2026?
El primer semestre deja un panorama que no admite una lectura única.
Por un lado, el número de accidentes laborales disminuyó ligeramente. Por otro, las muertes asociadas al trabajo aumentaron de manera significativa y las enfermedades laborales calificadas también crecieron en términos absolutos.
Además, los sectores que concentran las mayores tasas no son necesariamente los mismos que acumulan la mayor cantidad de casos.
Por eso, más que preguntarnos si la accidentalidad laboral “subió o bajó”, resulta más útil identificar dónde están ocurriendo los eventos, qué tipo de riesgo está involucrado y qué capacidad tiene cada empresa para prevenirlos y responder cuando ocurren.
Los datos de 2026 son, en ese sentido, una invitación a pasar de una gestión reactiva a una gestión preventiva basada en información.
La prevención comienza antes del accidente
Las cifras nacionales permiten dimensionar el problema, pero la prevención ocurre todos los días dentro de las empresas: cuando se capacita a un trabajador, cuando se inspecciona un equipo, cuando se corrige un procedimiento, cuando se identifica un peligro o cuando se decide detener una tarea que no puede ejecutarse de forma segura.
En Acrovance, gestionamos y coordinamos soluciones de capacitación y certificación laboral con entidades aliadas habilitadas, de acuerdo con las necesidades de cada persona o empresa.
Si quieres revisar qué capacitación puede necesitar tu equipo en trabajo en alturas, espacios confinados, seguridad laboral u otras áreas, podemos ayudarte a identificar el requerimiento y orientar el proceso.
Personas más seguras, operaciones que avanzan.
Preguntas frecuentes
¿Quién debe estar capacitado para realizar un rescate en trabajo en alturas?: El rescate debe ser realizado por brigadistas o personal capacitado para la operación de rescate correspondiente, utilizando equipos adecuados y certificados. La empresa debe definir previamente quién activa la emergencia, quién participa en el rescate y cómo se coordinará la atención del trabajador. Por esta razón, la formación específica en rescate en alturas es clave para reducir la improvisación y mejorar la capacidad de respuesta ante una emergencia.
¿Es suficiente tener trabajadores certificados en alturas para estar preparados ante una emergencia?: No. La capacitación para trabajo en alturas es fundamental, pero una empresa también debe contar con un plan de rescate en trabajo en alturas adaptado a sus actividades, equipos adecuados y personal preparado para responder ante una emergencia. Además, el procedimiento debe ser conocido, practicado y verificado para comprobar que realmente puede ejecutarse cuando sea necesario.
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